Haciendo clic, acepto que FC ENERGÍA me llame para recibir una oferta comercial. Para más información o ejercicio de mis derechos en la política de privacidad

Gases de efecto invernadero y sus consecuencias, ¡descubre cómo reducirlos!

Qué son los gases de efecto invernadero

La temperatura en la Tierra, desde que tenemos constancia de su existencia, siempre ha oscilado entre períodos más cálidos y otros de grandes glaciaciones. Sin embargo, desde finales del siglo veinte y lo que llevamos del veintiuno, se están registrando los incrementos térmicos más elevados de los últimos 130.000 años y esto es sin duda por un causante: los conocidos como GEI. Pero, ¿qué son gases de efecto invernadero?

Según la definición de gases de efecto invernadero del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC en sus siglas en inglés), los gases responsables del efecto invernadero son “gases que se encuentran en la atmósfera como vapor de agua, dióxido de carbono, metano y óxido nitroso, y que pueden absorber radiación infrarroja, atrapando calor en la atmósfera”; y por tanto, estos mismos son los gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global.

Pero, antes de profundizar más en cada uno de ellos, analicemos en detalle cómo se producen y cuáles son las consecuencias de los gases de efecto invernadero a medio y largo plazo en nuestro planeta, y en la vida tal y como la conocemos hasta ahora.

Interesante, ¿verdad? Pues a por ello 😉

¿Por qué se producen los gases de efecto invernadero?

Desde el período preindustrial, la temperatura del aire en la superficie terrestre se ha elevado hasta casi el doble con respecto a la temperatura media global del planeta. ¿Por qué? Efectivamente, a consecuencia de los gases de efecto invernadero.

El cambio climático por todos conocido, incluidos los aumentos en la frecuencia e

intensidad de los fenómenos extremos como lluvias torrenciales o fuertes sequías, lleva ya años si no décadas, afectando muy negativamente a la seguridad humana, alimentaria y también de los ecosistemas terrestres y marinos.

Y te preguntarás… ¿Cómo sucede este fenómeno? ¿Cuáles son las principales causas que provocan los gases de efecto invernadero? Aquí algunos datos sobre las principales actividades que provocan emisiones de gases de efecto invernadero en nuestro planeta y quiénes lo provocan:

  1. El uso masivo de combustibles fósiles y todas las actividades humanas derivadas de la industrialización, el transporte o agricultura y ganadería intensivas, contribuyen desde el siglo XIX a incrementar la presencia de estos gases en nuestra atmósfera. 
  2. En la UE, la producción de energía es responsable del 77% de las emisiones de gases de efecto invernadero, el transporte una tercera parte, los procesos industriales y el uso de productos y procesos industriales con un 9,10% y la gestión de residuos con un 3,32%.
  3. Las actividades relativas a la agricultura, silvicultura y otros usos de la tierra ya representan alrededor del 13 % de las emisiones de CO2, el 44 % de las de metano y el 81 % de las de óxido nitroso.
  4. La UE es el tercer mayor emisor detrás de China y Estados Unidos y seguido de India y Rusia.

Consecuencias de los gases de efecto invernadero.

Es muy importante recalcar que los gases de efecto invernadero permanecen en la atmósfera por períodos que van desde algunos años hasta miles de años. Por ello, hemos de entender que las consecuencias de los gases de efecto invernadero suponen un impacto mundial a todos los niveles, independientemente del lugar en el que se produzcan.

Y ahora sí, ¿cuáles son los principales problemas de la emisión de gases de efecto invernadero a nuestra atmósfera?

  • Los modelos climáticos prevén un calentamiento global de entre 1,5 °C y de 2 °C, lo que provocará el aumento de la temperatura media en la mayoría de las regiones terrestres y oceánicas.
  • Además, tanto los episodios de calor extremo como las precipitaciones de gran intensidad, crecerán a medida que las temperaturas siguen elevándose; también los incendios forestales y los eventos de súper deshielo en el Ártico.
  • Aumenta también la probabilidad de sequía extrema y de déficits de precipitación en algunas regiones que ya de por sí, sufren gravemente de esta escasez de agua.
  • En la superficie terrestre, los impactos en la biodiversidad y en los ecosistemas se verán reflejados en la pérdida y extinción de especies animales y vegetales.
  • Los ecosistemas costeros y de agua dulce se verán reducidos de manera sustancial por la escasez y desaparición de los recursos hídricos.
  • En los mares y océanos, los incrementos de la temperatura traerán consigo el aumento de su nivel de acidez y el descenso en su nivel de oxígeno dificultando cada vez más la vida en ellos. Por consiguiente, la biodiversidad y la pesca también mermará.
  • Efectos económicos y sociales con grandes cambios en la producción agrícola, daños en las infraestructuras de transporte.
  • Aumentarán los riesgos en la salud por climas extremos, la seguridad alimentaria, el suministro de agua y en general, la prosperidad humana.

Ahora bien, para poder paliar estos efectos, debemos saber en primer lugar, cuáles son los gases de efecto invernadero más contaminantes que existen asociados a la actividad antropogénica; es decir, qué gases de efecto invernadero generamos diariamente.

Principales gases de efecto invernadero

Es importante mencionar que lo que conocemos como “efecto invernadero” NO es algo negativo en sí mismo. Es decir, la absorción de radiación infrarroja procedente de la Tierra es importante en el balance energético de la atmósfera ya que sin este aumento —sin el propio efecto invernadero— la temperatura promedio en la superficie terrestre sería de unos -18°C y la vida en el planeta sería inexistente.

Ahora bien, si además de la absorción de calor necesaria de la atmósfera y su variabilidad natural, estimulamos este calentamiento con nuevos gases que lo potencien… Entonces sí, tenemos el archiconocido problema al que denominamos sobrecalentamiento global.

Dicho esto, ¿cuáles son los principales gases de efecto invernadero GEI y cuáles son los gases de efecto invernadero más contaminantes?

1. Dióxido de carbono (CO2).

Sin duda es el primer gas que se nos viene a la cabeza si nos preguntas qué son los gases de efecto invernadero; y no es por casualidad. Este gas es responsable del 70% del aumento de temperatura global asociado principalmente a actividades humanas como la utilización de combustibles fósiles, la tala y quema de bosques o de residuos sólidos y material biológico; aunque también se emite de manera natural como subproducto de la respiración celular. Además, hay que añadir que tanto la deforestación como la erosión del suelo, la ganadería y la agricultura, merman la capacidad regenerativa de la atmósfera para eliminar el exceso de dióxido de carbono proveniente de esta incesante actividad humana. De esta manera, se cree que hasta el 80% del CO2 permanecerá en la atmósfera hasta 200 años, mientras que el 20% restante podría resistir hasta 30.000 años más.

2. Metano (CH4).

El metano calienta la atmósfera terrestre entre 28 y 34 veces más que ese mismo gas, el dióxido de carbono; y se sabe que es el causante de entre el 30 y el 50% del incremento en las temperaturas medias globales de nuestro planeta. En la naturaleza, el metano es generado en los humedales. Sin embargo, es de nuevo la actividad humana el principal causante de su incremento desmesurado a través principalmente de:

  • La producción y el transporte de carbón, gas natural y petróleo.
  • Las actividades agrícolas y los cultivos de arroz de regadío.
  • La descomposición de residuos en los vertederos.
  • Las flatulencias de las vacas y la ganadería intensiva.
  • Los pantanos, humedales o la acción de las termitas.

Además, las consecuencias del metano son más prolongadas en el tiempo y más potentes que las del CO2 a pesar de que su concentración en la atmósfera es 200 veces inferior en relación con el dióxido de carbono.

3.Ozono (O3).

Fue a causa del debilitamiento de la capa de ozono como más famoso se hizo este renombrado gas. Es importante mencionar que su distribución no es homogénea: en la zona inferior de la atmósfera hay mucho más ozono —demasiado—, que actúa como un potente gas de efecto invernadero; y en la parte superior, al escasear, esto se traduce en los conocidos agujeros de la capa de ozono por los cuales la radiación solar adversa, pasa sin ser repelida causando niveles perjudiciales de radiación ultravioleta y problemas de salud en la piel de las personas.

Otros gases de efecto invernadero.

1. Los Óxidos de nitrógeno (NOx).

Los óxidos nitrosos también son gases hasta 296 veces más perjudiciales que el CO2 y se crean de forma natural a partir de la descomposición bacteriana de nitratos, la combustión vegetal o por la actividad volcánica. Sin embargo, nuevamente, su exorbitante aumento ha sido provocado por el ser humano como consecuencia de la fabricación de diversos productos industriales, como subproducto de los vehículos motorizados, la agricultura y el uso de fertilizantes con base de nitrógeno y el tratamiento de los residuos animales. Todo ello suponiendo en la actualidad, cerca del 6% del incremento del efecto invernadero.

2. El vapor de agua (H2O).

De manera natural, la niebla, la bruma y las nubes, como vapor de agua que son, favorecen la aparición del efecto invernadero como responsable de entre el 36 y el 70%. Sin embargo, la gran diferencia del vapor de agua con el resto de los principales gases de invernadero más nocivos, es que, por ejemplo en el caso de las nubes, al reflejar los rayos solares, también suponen una fuerte fuente de refrigeración terrestre.

3. El trifluorometano (CHF3).

También conocido como fluoroformo, es el gas más abundante de los hidrofluorocarbonos (HFC) y puede permanecer en la atmósfera durante 260 años atrapando hasta 11.700 veces más calor que el CO2. ¿Su principal uso? La fabricación de chips de silicio y como supresor del fuego.

4. El triclorofluorometano (CFC-11).

El triclorofluorometano (CFC-11) es un refrigerante capaz de reducir la capa de ozono de forma más rápida que cualquier otro y reteniendo el calor hasta 4.600 veces más que el CO2.

5. El hexafluoroetano (C2F6).

Utilizado para crear semiconductores, el hexafluoroetano (C2F6) es capaz de permanecer más de 10.000 años en la atmósfera y retener el calor hasta 9.200 veces más que el CO2.

6. El hexafluoruro de azufre (SF6).

Más potente aún que el anterior, este gas atrapa el calor 22.200 veces más que el CO2 y es empleado en la industria de la electrónica principalmente como aislante.

7. El sulfurilo (SO2F2).

Utilizado para fumigar termitas, se trata de un GEI con una vida útil de 40 años y con la capacidad de concentrar el calor 4.800 veces más que el CO2; además, su cantidad aumenta en un 5% al año.

8. Monóxido de carbono (CO).

Este gas de efecto invernadero proviene sobre todo de la combustión de motores y del uso residencial de pequeños equipos de combustión.

Además, las partículas en suspensión también conocido como humo negro, aunque son sólidas y no se consideran un verdadero gas de efecto invernadero, también calientan la atmósfera siendo el responsable de incluso el 25% del calentamiento global.

¿Qué podemos hacer de forma individual para reducir los gases de efecto invernadero?

Aunque, como sabemos, 2030 sea la fecha límite que nos hemos puesto como sociedad para evitar la catástrofe global que supone el calentamiento global debido entre otras causas a la proliferación de gases de efecto invernadero, a título personal, debemos también empezar a actuar YA.

Pero, ¿qué hacer para reducir los gases de efecto invernadero? ¿Cómo frenar este efecto dominó que ya azota a nuestro planeta de manera tan severa? Pues de acuerdo a los grandes especialistas en ecología y medioambiente, necesitamos —y los necesitamos pronto— “cambios rápidos, de gran alcance y sin precedentes”. 

Así que, ¡toma nota! Porque en cada uno de nosotros, sólo con un poco de sentido común, constancia y compromiso, está la solución que nuestro planeta necesita. ¡Comencemos!

1. Utiliza más el transporte público.

Ya sabes, caminar, ir en bicicleta o usar el autobús o el metro, son métodos sencillos pero tremendamente efectivos al cabo del año para lograr reducir nuestra huella ecológica en el mundo y disminuir así el calentamiento global.

2. Elige la energía 100% renovable de FC Energía.

Además de reducir tu consumo en la medida de lo posible, elegir luz proveniente en su totalidad de fuentes de energías renovables, contribuirá a hacerte más eficiente a ti y también al planeta.

3. Consume menos carne.

Sobre esto existe todo un debate en la actualidad. Sin embargo, los datos no engañan: la producción de carne roja conlleva consigo un significativo aumento de la emisión de gases de efecto invernadero —metano principalmente— en comparación con la producción de carne de pollo, frutas, verduras y cereales.

4. Reduce, reutiliza, recicla.

Se trata de consumir de manera responsable y sostenible en una economía cada vez más circular, es decir, menos consumista y más aprovechable.

5. Compra cerca de casa y a pequeños productores.

Es lo que conocemos como compra de kilómetro cero y se basa en fomentar la compra de productos locales, de cercanía, producidos en nuestra región y adquiridos en pequeños comercios y mercados de nuestro barrio.

¡Y esto es solo el principio! Estamos seguros de que se te ocurren mil y una forma más de contribuir de manera personal pero directa a reducir el impacto medioambiental y tu generación y emisión de gases de efecto invernadero en el mundo. Pues desde FC Energía, te animamos a que los pongas en práctica a diario y también, a que actúes como altavoz contándole a los tuy@s cómo desarrollarse de una manera cada vez más sostenible.

💚

Noticias relacionadas

Te llamamos

Déjanos tu número y te llamamos en menos de 24h

Genial! Tu teléfono se ha enviado correctamente. En breve recibirás nuestra llamada.